Bienestar acústico para espacios laborales

Enero de 2020

El 94% de los trabajadores considera que la calidad del lugar de trabajo tiene un impacto considerable sobre el bienestar, la salud y el rendimiento profesional. Los estudios realizados sobre la contaminación acústica les dan toda la razón. Desde el punto de vista del medio ambiente, el ruido se define como una molestia para quienes están sometidos a emisiones sonoras indeseables y excesivas cuyos efectos negativos no se limitan a la esfera auditiva, ya que pueden hacerse sentir a nivel físico, mental, intelectual y relacional.


Molestias acústicas 
El ruido perjudica la comunicación y resulta ser un obstáculo a la concentración necesaria para determinadas tareas, aumentando así el riesgo de errores. Puede degradar hasta el 30% de nuestra capacidad de memoria. El ruido genera fatiga, malestar y estrés, lo que a lo largo del tiempo puede provocar enfermedades crónicas, como enfermedades cardiovasculares, trastornos psicosociales, depresión o problemas musculoesqueléticos.

El 80% de los empleados de oficina considera que su entorno profesional afecta a su concentración. En las oficinas de planta abierta, es peor: se ha calculado que el trabajador es interrumpido en promedio cada 11 minutos y que necesita 25 minutos para volver a concentrarse en su trabajo. ¡El ruido tiene entonces consecuencias económicas para la empresa!


Normas y regulaciones

Antes de 2006, las normas son poco precisas y difícilmente utilizables por los actores de la construcción. Por lo general, se hace referencia a las curvas de Wisner que tienen valor de recomendación y que fijan límites a ambientes sonoros soportables o no, en las oficinas del sector terciario, según la dificultad del trabajo intelectual de los empleados.


COURBE DE WIESNER

En la zona 1, el trabajo intelectual, aunque sea complejo y requiera una gran concentración, se efectúa sin ninguna molestia. En la zona 2, el trabajo intelectual complejo puede llegar a ser penoso, el trabajo rutinario, administrativo o comercial no se ve obstaculizado. En la zona 3, el trabajo intelectual complejo es extremadamente penoso y el trabajo rutinario es difícil. En la zona 4, una exposición prolongada puede conducir a sordera.

En 2006, la norma se perfecciona con la NF S 31-080, que trata de la calidad acústica en las oficinas y espacios asociados: oficina individual y colectiva, espacio abierto, área modulable, sala de reuniones, zona de relajación, sala de restaurante y área de tránsito.

En el mismo año, nace la certificación HQE «confort acústico: noveno objetivo salud». En 2007 se introdujo la norma AFNOR comisión S30D: «Acústica de oficinas abiertas: programación, diseño y uso», y en 2012 la norma ISO 3382-3: «Acústica: medición de los parámetros acústicos de las salas – Oficinas abiertas». Esta norma sigue siendo utilizada actualmente por la gran mayoría de las oficinas de estudios acústicos europeos.
Por último, en 2016 aparece la NF S31-199, que se utiliza actualmente en las oficinas de estudio francesas.


Una solución comprobada : actuar a nivel del suelo
Numerosas oficinas de estudios sonoros realizan análisis y proponen soluciones de insonorización para que los espacios laborales estén conformes con los textos reglamentarios y las normas vigentes.

Existen distintas y múltiples soluciones: tabiques desmontables o no, paneles de pared o de techo, cabinas de privacidad, muebles absorbentes, revestimientos de suelo acústicos... Estos últimos tienen que ser resistentes y flexibles para absorber eficazmente el sonido. De hecho, las moquetas, por su propia naturaleza, resultan ser el revestimiento acústico ideal.

La capacidad de absorción de algunas de las colecciones TecSOM alcanza los 28 dB. Pero para aumentar aún más la eficiencia, nuestro equipo de Investigación y Desarrollo ha concebido un subsuelo acústico de fibra reciclada que aumenta aun mas el rendimiento y que se puede adaptar a todos nuestros productos.


Photo sous couche acoustique.





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